ROMASANTA, EL HOMBRE LOBO DE ALLARIZ

Hoy conoceremos el caso de Manuel Blanco Romasanta, el primer caso de asesino múltiple investigado por el sistema judicial español. El único caso en el mundo en el que un acusado es juzgado por licantropía. Porque aunque se tiene constancia de la existencia de casos de licantropía en la Europa del siglo XVI y VXIII, éste es el único en el que se conserva el expediente judicial completo.

Aunque la figura del hombre lobo o lobishome, no es exclusiva de Galicia y está presente en otras regiones, lo cierto es que en esta tierra el “lobishome”, “o lobo da xente” ocupa un lugar fundamental en nuestra cultura. Así, a través de cuentos, leyendas y creencias populares ha permanecido hasta nuestros días. Acabar siendo hombre lobo es una maldición: se decía que quien naciese como séptimo o noveno hijo de un matrimonio en el que todos los hijos habían sido del mismo género le tocaba el marrón: además de ser el hermano pequeño, toma, hombre lobo. La desgracia de ser lobishome podía ser también fruto de una maldición: no sólo afectaba a hombres sino también a mujeres, con un rasgo distintivo: mientras en el caso del hombre lobo éste alternaría su condición de humano con la de animal, el caso de las mujeres estas permanecerían para siempre con la figura de un lobo. En fin, que hay multitud de leyendas y referencias al hombre lobo, también literarias, por poner un ejemplo, el relato O LOBO DA XENTE de Vicente Risco (muy recomendable).

Hombres lobos, Santa Compaña, brujas… pues sí que estaba difícil pegar ojo. Y a quien más, quien menos (sobre todo si nos vamos a generaciones anteriores) le han amenazado con el SACAMANTECAS, o SACAÚNTOS, en algunas ocasiones también conocido como EL HOMBRE DEL SACO un hombre malvado que despedaza a sus víctimas para quitarles la grasa humana y convertirla en jabón o en ungüentos. Porque de Romasanta también se dice, se comenta, se rumorea que también mercadeaba con unto, con grasa humana y que la vendía en la frontera de Portugal. La grasa humana se cotizaba, y mucho, y al parecer se podría elaborar con ella un ungüento que tenía grandes propiedades para el tratamiento de la tuberculosis

Leyendas, oscuridad, miedo y hambre, mucho hambre si viajamos a donde empieza esta historia, a principios del siglo XIX. Y allá que nos vamos a tierras de Ourense, a la parroquia de Esgos, donde nace en 1809 Manuela Blanco Romasanta, como así consta en el registro hasta algo más de una década después cuando es registrado como varón.

No se trataba de un error. Se ha sabido (porque este caso ha dado mucho que estudiar para historiadores, médicos forenses, antropólogos…) que Romasanta nació con genitales femeninos y “padecía pseudo hermafroditismo femenino” según algunos investigadores. Hablando de una forma más correcta estaríamos ante un caso de intersexualidad 46 XY. (Al ser un área que desconozco no entraré en más detalle y me remito simplemente a las afirmaciones de los expertos que han estudiado el caso).

En fin que Manuel crece, se casa con apenas 20 años, enviuda 3 años después, y es conocido en la aldea como un hombre muy trabajador, dulce, tremendamente religioso que sabe leer y escribir con fluidez, algo extraño para la época dados los índices de analfabetismo . Después de desempeñar varios trabajos como costurero, tendero, pastor, cocinero…opta por el mercadeo, viajando de pueblo en pueblo vendiendo todo tipo de productos.

Se considera que comete su primer asesinato a una edad temprana: al partir hacia Portugal con un vecino para buscar empleo, este último desaparece y se encuentra su cuerpo tiempo después y las acusaciones no tardan en recaer sobre Romasanta, que se escapa “a fume de carozo”

Se sabe que años después cometería su segundo asesinato: por entonces seguía mercadeando y vendiendo sus productos y se encontraba en graves apuros económicos, debiendo una importante cantidad de dinero a un proveedor de León, que envía a un alguacil a cobrar su deuda y Romasanta al alguacil le da matarile y huye de nuevo a Galicia, a la aldea ourensana de Rebodechao.

En Rebordechao permanecerá unos 10 años, continuando con su oficio. Al viajar constantemente, también se encargaba de trasportar personas que se decidían a abandonar su tierra y trasladarse a un lugar mejor en búsqueda de trabajo. Y aquí Romasanta sabe usar su encanto y su capacidad de manipulación, entrando en contacto con las hermanas García Blanco.

La primera de ellas, Manuela, soltera y con una hija, es encandilada por Romasanta, que la enamora y la convence para vender lo poco que tenía (4 ó 5 cabezas de ganado) e irse con él a Cantabria, donde Romasanta le había encontrado un buen trabajo. De Manuela no se vuelve a saber más: su familia recibe una carta en la que describe que la están tratando bien pero la realidad es que Manuela no pasaría con vida de la Sierra de San Mamés.

Y así con el resto de las víctimas: el modus operandi era el mismo: buscaba mujeres solteras (algunas madres solteras) o viudas, las engatusaba para que viajasen con él y se trasladasen a Cantabria y de ellas nada se volvía a saber: las asesinaba, se quedaba con el poco dinero que tenían, sus pertenencias y su ropa. Y así seguiría. Pese a que hacía llegar cartas (escritas por él) a las familias de las víctimas las sospechas se hicieron cada vez más fuertes y se da orden de que Romasanta sea detenido. Gracias a la ayuda del Párroco de Rebordechao, Don Pedro Cid, que lo avisa y lo esconde, Romasanta huye a Toledo.

Es detenido en 1852, en Castilla, tras ser identificado por tres de sus paisanos, tras 10 años en busca y captura y aquí comienza el periplo judicial. La conservación del expediente judicial completo permite acceder a multitud de datos, por ejemplo, las propias declaraciones de Romasanta. Romasanta era perfectamente consciente de sus crímenes y los recordaba. No puso grandes trabas a la hora de declarar y colaboró dando detalles sobre sus víctimas e incluso llevando a las autoridades a los lugares donde había abandonados sus restos. Argumentó que estaba maldito desde hacía años y que algunas noches sufría una transformación por la que se convertía en lobo, perdía “su capacidad de razonar” y entraba en una serie de trance durante el cual cometía estas atrocidades. Horas después, volvía en sí y entraba en un estado de angustia al ser consciente de los crímenes que había cometido. Romasanta no mentía: argumentar que era un hombre lobo no era una artimaña para salvarse de la justicia. Tal y como dice el antropólogo Mariño Ferro, lo más probable, como hacemos todos los individuos, es que Romasanta interpretase sus actos apoyándose en los conocimientos que tenía y el llamado LOBO DA XENTE, EL HOMBRE LOBO sería una figura con la que se identificaría y le serviría para explicar de algún modo su comportamiento, una interpretación que él realizaría en base a los elementos culturales que le rodeaban, muy presentes en la mitología y cultura tradicional gallega.

El proceso judicial contra Romasanta dura dos años y será Manuel Rúa Figueroa el que se encargue de su defensa. El juicio llama la atención. Lo primero porque nunca se había juzgado a nadie como asesino múltiple y Romasanta estaba siendo procesado por la muerte de 9 personas (aunque otras fuentes hablan de que su número de víctimas fue mayor, de unas 13 personas al menos). Y aquí se produce un hecho interesante: si la fiscalía quería dar por válidos y pretendía usar las confesiones de los asesinatos de Romasanta, su relato sobre su transformación en hombre lobo también debía ser oído y ser tenido en cuenta. Y así, entre datos escalofriantes y confesiones, Romasanta cuenta su historia.

Algo que se mantuvo durante el procedimiento es el debate sobre el estado mental de Romasanta, algo fundamental pues considerarlo un enfermo mental podría eximirlo de la pena o, al menos, hacer que ésta fuese menor.

Finalmente se determina que no padece ningún tipo de enfermedad y que sus actos son fruto de la maldad (literalmente “malvado de claro entendimiento” y es condenado a muerte por garrote vil y al pago de 1000 reales por cada una de las víctimas.

Otro detalle: algunos expertos hablan de que su conducta violenta podría estar influida por el alto nivel de andrógenos y la ingesta de centeno en mal estado. Y bueno, suena a broma, como cuando llegabas a casa como las Grecas y les decías a tus padres que te había sentado mal la cena. Pero lo cierto es que no es una teoría tan descabellada: en aquella época había malas cosechas de centeno y hambre, mucha hambre y no estaba la cosa como para limpiar a conciencia el centeno y se consumía todo. Y en ese centeno habitaba un parásito conocido como cornezuelo del centeno, un parásito que provocaría alucinaciones y estados de trance (de hecho, casi 100 años después, se descrubiría el LSD 25 que se extrajo…tachán del cornezuelo del centeno. Es una teoría y no tan alocada porque si nos vamos a otras historia, al juicio de las Brujas de Salem descrubrimos que ni brujas ni gaitas, que su comportamiento se debía también a la ingesta de este centeno en mal estado.

Seguimos. El caso de Romasanta había tenido mucho eco y llegó a oídos de un tal Mr. Phillips un doctor que leyó el caso en un diario argelino. El Dr. Phillips era en realidad Joseph Pierre Duran de Gross, un exiliado político pionero en ciencias experimentales, que practicaba la hipnosis y otras técnicas y estaba convencido de poder demostrar que Romasanta padecía una enfermedad mental.

También interesó mucho el caso a Isabel II, que logra paralizar la sentencia de garrote vil (para enfado de la fiscalía) y le concede el derecho de gracia, un indulto real por el que se conmutaba su pena de muerte por una cadena perpetua que cumpliría en Ceuta, donde sería estudiado por científicos (algo que nunca había pasado) hasta su muerte por un cáncer de estómago, el 14 de diciembre de 1863.

El caso de Romasanta puso de manifiesto la necesidad de contar con especialistas para analizar casos de asesinatos, algo que se conseguiría en 1862 cuando se crea por primera vez la figura de médico forense en los juzgados de primera instancia.

Y así, entre datos y leyendas, mito y realidad…la historia de Manuel Banco Romasanta, un caso único, más de 2000 folios de expediente, el “caso 1788, causa llamada del hombre lobo”, custodiado en el Archivo Histórico del Reino de Galicia, la única sentencia contra un hombre lobo.

Publicado por veganibalecter

Como perder el tiempo en twitter no me parecía suficiente...decidí abrirme este blog. Aquí encontraréis (en otro formato) mis hilos sobre cine, historia, literatura, sociología...

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